miércoles, 11 de diciembre de 2013

Ahora toca esto.

Esto no es un diario, cuando se acabe ya se verá lo que es.

El propósito es escribir, en cierta manera me angustia ver todo este espacio en blanco, sin mancha, sin vida. Una angustia llena de esperanza, plena de ilusión.

Empezó de la forma más casual, todo es casualidad -sin duda no lo es, cada vez tengo más causalidad que casualidad- y asociación de ideas, pero esa historia se queda para otro momento. 

Me gusta saber poner una letra detrás de otra y escribir una palabra y seguidamente otra, tratando de plasmar esas cosas que ocurren y que quieres que sigan ocurriendo o no.

El escribir me obliga a pensar y ahora mismo pienso que existe algo superior y quizás ese algo superior sea lo que tenemos dentro de la cabeza (¿llámalo memoria?), puesto que al fin y al cabo, las cosas no son como son, las cosas son como somos. Si somos de color lila, viviremos en lila, si somos negativos, viviremos negativamente,...sigue tú.

Y como escribir lleva a pensar, ahora escribiré que lo contrario de estar bien no es estar mal, es no estar bien. Las cosas que me hacen sentir bien no son las contrarias de las que me hacen sentir mal, son otras distintas.
Lo contrario de vivir es no vivir y nunca será morir. ¿Adecuado para un momento como este? No lo sé... no me gustan que las preguntas lleven un "no lo sé" por respuesta, habrá que hacer algo al respecto.



Para ir cerrando este "volcado de pensamientos", opino que nuestro destino no está escrito en letras de oro, en un libro sagrado colocado en un alto e impoluto pedestal, nuestro sino es una amalgama de proyecciones, de acontecimientos y sentimientos, que día tras día tratamos de poner en orden y lograr -con todo el ímpetu posible-, hacer de este caos, al menos un caos organizado y satisfactorio. 

Finalizo con 2 cuestiones que son una sola; ¿hay que tener prisa por vivir? o ¿calma para morir?   

domingo, 24 de noviembre de 2013

ESTATUTOS

QUIERO que Jordi Hurtado me diga el secreto de la eterna juventud, un aparato para medir la tensión, más tiempo para leer, paciencia, una moto, ir a un concierto de Iggy Pop con una botella de Jack Daniel´s bajo el brazo, cantar en un karaoke con Leonor Watling para descansar del rodaje de la peli, vivir en Desembarco del Rey y veranear en Invernalia, beber cerveza de raíz, ser Olaf el Vikingo durante 1 semana de saqueo, viajar en el tiempo y matar un T-Rex, beber con Hemingway, asociarme con Magneto, robarle el bolsillo a Doraemon, hacerle la permanente a Medusa, sufrir resaca de absenta después de una noche “murciélaga” con El Joker, reencarnarme en mí mismo (pero si eso, ya en otro siglo), encontrar el botón de "Stand by" de los niños, bucear con Neil Armstrong y dar un paseo espacial con Jacques Cousteau, filosofar con Mafalda, tomar mate con el Che, quiero posar para un cuadro de Gustav Klimt, ganar un acertijo a Sherlock Holmes, gastar todo un día en tomar ginebra con Benedetti, saltar desde diez metros a una piscina porque Gervasio Deferr me llamó gallina y luego retar a Michael Phelps a nadar 100 metros mariposa con la condición de que él lleve puestas todas sus medallas, otra moto, cantar en un concierto con Brett Michaels "Every Rose Has Its Thorn" y teñir de amarillo pollo el pelo a Jimi Hendrix, quiero saber la fórmula del Vampisol, decirle "¡salud!!!" a Bridget Fonda cuando estornude y hacer un graffiti en la fachada de mi casa con todos estos deseos, quiero beber sangría con Lou Reed en la Plaza de las 3 Culturas, cocinar con W. White haciendo una jam-session en el desierto con el aullar de los coyotes como sonido de fondo, que Walter B. me dé un ticket hacia un universo paralelo y conocer a mi alter ego, a quien lógicamente le diría un par de cositas bien dichas, aunque seguramente me vendría mejor escucharlas que decirlas, tener una charla con Marcel Marceau, fumar la pipa de la paz con Jim Morrison y no darle ni una mísera calada a Yoko Ono, disparar al aire y darle en un pie a un suicida antes de que cometa una locura, preguntarle a Jesucristo en qué pensaba cuando estaba ya en la cama justo antes de dormirse, desactivar una bomba que estuviese bajo el trasero del Coronel Kurtz, echarme más a la boca de lo que puedo masticar y escupirlo a mi manera tras la cortina final, salir de marcha en La Laguna y amanecer en un hotel de cinco estrellas en Las Vegas, un solo privado de Slash en directo, recordar siempre donde está mi toalla, vivir la vida circulando por la autopista más ancha y dejarla más bonita y habitable que cuando llegué a ella, fabricar la plastilina bebible/comestible "con olor a plastilina", pertenecer a la guardia de la flota estelar, NO quiero ser Batman, quiero ser multimillonario como él, encontrar por error el botón que active los motores del planeta Tierra y poner rumbo a casa, bailar en la Luna con Pink Floyd y no estar oculto, he estado sumergido como Brad Pitt en el agua en Snatch y he salido, ser súper héroe, hacer heroicidades anónimas y que nadie me encuentre para agradecérmelas, ayudar a Mario y Luigi a rescatar a la princesa para convencerla de que las setas son alucinógenas, hacer viajes espacio/tiempo/bucle extraño/vuelta a empezar, tener un murciélago de mascota encontrado en un antíquisimo tubo volcánico y que se coma todos los dípteros que ronden a mi alrededor antes siquiera que tengan la oportunidad de importunarme, no tendré nunca miedo de ser poderoso, sé que el camino más largo, duro e improductivo es no hacer nada, recorrer Nunca Jamás con Peter haciendo un descanso para tomar té con Alicia antes de que nos despierten al cortarnos la cabeza, ir en el baquet derecho de Ken Block, aburrir a abrazos a todos los Teletubbies, decir tres veces Bitelchus y que aparezca con una exquisita tarta de queso de búfala, conocer a Sabina en la cola de un retrete e irme de whiskys con él, conocer a Tintín y vivir sus aventuras, que Ariel me haga una visita guiada a Atlántida, beber una caña en la cima más alta del mundo y luego mearla sobre él, aparecer y desaparecer allá donde quiero, poder alegrarle el día a la gente con mi sonrisa y viceversa, sobrevolar el mar a lomos de Fujur en busca de tierra por descubrir, viajar al pasado para cabalgar junto a Isabel La Católica y discutir de política con su caballo, detener el tiempo cuando como tarta de chocolate, llegar a contar hasta el infinito (¿qué habrá allí?), no tener necesidad de dormir, comunicarme con los animales, tener 5 estrellas Michelin y una constelación de estrellas de colores que me guíen por los vericuetos de la existencia, quiero llevar en una de mis dos motos a Fito Cabrales y acojonarlo, estornudar con los ojos abiertos para cerciorarme que no me he manchado con mis propios tropezones, pegarme un bailoteo con Antonio Gala, saber a qué huelen las cosas que no huelen, enfrentarme a Pikachu y ganarle, comerme un bocata con Homer Simpson, asustar a Freddy Krueger, pero sobre todo quiero que no se vayan las palabras que sé que están en mi cabeza y les cuesta salir, soñar que hago todo esto y sólo acordarme de que tengo que escribirlo y volver a soñarlo en un bucle infinito para nunca dejar de soñar… Hodor, Hodor, Hodor, Hodor!!!

Y por supuesto, no engañar a nadie, NUNCA... o casi...
 

(A Thor... que le den...).