QUIERO que Jordi Hurtado me diga el secreto de la eterna juventud, un aparato para medir la tensión, más tiempo para leer, paciencia, una moto, ir a un concierto de Iggy Pop con una botella de Jack Daniel´s bajo el brazo, cantar en un karaoke con Leonor Watling para descansar del rodaje de la peli, vivir en Desembarco del Rey y veranear en Invernalia, beber cerveza de raíz, ser Olaf el Vikingo durante
1 semana de saqueo,
viajar en el tiempo y matar un
T-Rex, beber con Hemingway, asociarme con Magneto, robarle el bolsillo a
Doraemon, hacerle la permanente a Medusa, sufrir resaca de absenta después
de una noche “murciélaga” con
El Joker, reencarnarme en mí mismo (pero si eso, ya en otro siglo), encontrar el botón de "Stand by" de
los niños, bucear con Neil Armstrong y dar un paseo espacial con Jacques
Cousteau, filosofar con Mafalda, tomar mate con el Che, quiero posar para un
cuadro de Gustav Klimt, ganar un acertijo a Sherlock Holmes, gastar todo un día
en tomar ginebra con Benedetti, saltar desde diez metros a una piscina porque
Gervasio Deferr me llamó gallina y luego retar a Michael Phelps a nadar 100
metros mariposa con la condición de que él lleve puestas todas sus medallas,
otra moto, cantar en un concierto con Brett Michaels "Every Rose Has Its
Thorn" y teñir de amarillo pollo el pelo a Jimi Hendrix, quiero saber la
fórmula del Vampisol, decirle "¡salud!!!" a Bridget Fonda cuando
estornude y hacer un graffiti en la fachada de mi casa con todos estos deseos,
quiero beber sangría con Lou Reed en la Plaza de las 3 Culturas, cocinar con W. White haciendo una jam-session en el desierto con el aullar de los coyotes como sonido de fondo, que Walter B. me dé un ticket hacia un universo paralelo y conocer a mi alter ego, a quien lógicamente le diría un par de cositas bien dichas, aunque seguramente me vendría mejor escucharlas que decirlas, tener una charla con Marcel Marceau, fumar
la pipa de la paz con Jim Morrison y no darle ni una mísera calada a Yoko Ono, disparar al aire y darle en un pie a un suicida antes de que
cometa una locura, preguntarle a Jesucristo en qué pensaba cuando estaba ya en
la cama justo antes de dormirse, desactivar una bomba que estuviese bajo el
trasero del Coronel Kurtz, echarme más a la boca de lo que puedo masticar y
escupirlo a mi manera tras la cortina final, salir de marcha en La Laguna y
amanecer en un hotel de cinco estrellas en Las Vegas, un solo privado de Slash
en directo, recordar siempre donde está mi toalla, vivir la vida circulando por la autopista más ancha y dejarla
más bonita y habitable que cuando llegué a ella, fabricar la plastilina bebible/comestible "con olor a plastilina",
pertenecer a la guardia de la flota estelar, NO quiero ser Batman, quiero ser
multimillonario como él, encontrar por error el botón que active los motores
del planeta Tierra y poner rumbo a casa, bailar en la Luna con Pink Floyd y no estar oculto, he estado sumergido como
Brad Pitt en el agua en Snatch y he salido, ser súper héroe, hacer heroicidades anónimas y
que nadie me encuentre para agradecérmelas, ayudar a Mario y Luigi a rescatar a la princesa para
convencerla de que las setas son alucinógenas, hacer viajes
espacio/tiempo/bucle extraño/vuelta a empezar, tener un murciélago de mascota encontrado
en un antíquisimo tubo volcánico y que se coma todos los dípteros que
ronden a mi alrededor antes siquiera que tengan la oportunidad de importunarme, no tendré nunca miedo de
ser poderoso, sé que el camino más largo, duro e improductivo es no hacer nada, recorrer Nunca Jamás con Peter haciendo
un descanso para tomar té con Alicia antes de que nos despierten al cortarnos
la cabeza, ir en el baquet
derecho de Ken Block, aburrir a abrazos a todos los Teletubbies, decir tres veces Bitelchus y que aparezca con
una exquisita tarta de queso de búfala, conocer a Sabina en la cola de un retrete e irme de
whiskys con él, conocer a Tintín y vivir sus aventuras, que
Ariel me haga una visita guiada a Atlántida, beber una caña en la cima más alta
del mundo y luego mearla sobre él, aparecer y desaparecer allá donde quiero,
poder alegrarle el día a la gente con mi sonrisa y viceversa, sobrevolar el mar a
lomos de Fujur en busca de tierra por descubrir, viajar al pasado
para cabalgar junto a Isabel La Católica y discutir de política con su caballo,
detener el tiempo cuando como tarta de chocolate, llegar a contar hasta el
infinito (¿qué habrá allí?), no tener necesidad de dormir, comunicarme con los
animales, tener 5 estrellas Michelin y una constelación de estrellas de colores que
me guíen por los vericuetos de la existencia, quiero llevar en una de mis dos motos a Fito
Cabrales y acojonarlo, estornudar con los ojos abiertos para cerciorarme que no
me he manchado con mis propios tropezones, pegarme un bailoteo con Antonio
Gala, saber a qué huelen las cosas que no huelen, enfrentarme a Pikachu y
ganarle, comerme un bocata con Homer Simpson, asustar a Freddy Krueger, pero sobre
todo quiero que no se vayan las palabras que sé que están en mi cabeza y les
cuesta salir, soñar que hago todo esto y sólo acordarme de que tengo que escribirlo
y volver a soñarlo en un bucle infinito para nunca dejar de soñar… Hodor,
Hodor, Hodor, Hodor!!!
Y por supuesto, no engañar a nadie, NUNCA... o casi...
(A Thor... que le den...).
