viernes, 10 de enero de 2014

Realidad vs Ficción (o casi).


-En las películas nunca ven la tele.

Esto me lo creo si la historia transcurre antes de 1960 (dependiendo del país) o después de 2087. También me lo creo si trata de historias que impliquen que no existe electricidad.

En el resto de situaciones no es verosímil que no vean TV en ningún momento.

En las series sí vemos con mayor frecuencia escenas de personajes tragando caja tonta.

1 punto para las series, por reflejar un poco más la realidad y 2 puntos para el cine por crearnos una realidad más viable y quimérica.

-En las películas, también en las series, cuando un personaje oye o ve una noticia, que le atañe, siempre apaga la transmisión antes de que se acabe, diciendo que no le interesa o exponiendo sus propias conclusiones o simplemente cambiando de tema.

En la realidad si esto pasase nos quedaríamos hasta el final, ¡querríamos saber más!

1 punto para la realidad, 2 puntos para la ficción por tratar de demostrarnos -sin éxito- que somos menos vanidosos de lo que realmente somos.

-En Facebook y por extensión en todas las redes sociales, únicamente mostramos nuestro lado más amable, solidario, festivo, agradable, emocional, familiar, ingenioso e incluso contestatario y rebelde con las injusticias de cualquier índole.

En la realidad seguramente somos eso, siendo además orgullosos, perezosos, iracundos, lujuriosos, ansiosos, codiciosos y envidiosos.

Aquí no hay discusión, con lo cual 2 puntos para lo que proyectamos en Facebook.

-Cuando leemos tenemos que hacer sí o sí un ejercicio de imaginación. Hablo de cuando leemos de verdad, no cuando simplemente paseamos los ojos por encima de unas letras casi por obligación o por un vano intento de auto-convencimiento forzado de que estamos leyendo. ¿Lo estás haciendo ahora? Al leer somos creativos, somos imaginativos.

Cuando nos plantamos delante de la pantalla existen diversos niveles de implicación mental, quizás en un extremo esté Redes, -el programa de Punset- y en el contrario un partido de fútbol o Mujeres y Hombres y Viceversa, para estos últimos se requiere la actividad cerebral justa y necesaria para seguir respirando, bombeando sangre y la mínima habilidad de no caer en un babeo tipo zombie, mientras nuestra capacidad de raciocinio se va de vacaciones a Ceporrilandia.

1 punto para la pantalla, ya que a veces hemos de desconectar de la saturación de información que nos rodea. ¡No puedo creer que haya escrito esto!

Por supuesto 3 puntos para la lectura y todo ejercicio de fantasía y evasión que produce.

-Comunicarte a través de las redes sociales o hacerlo cara a cara.

Esto no voy siquiera a desarrollarlo mínimamente, menos aún si el encuentro es con una cerveza (o cualquier placer gustativo) de por medio.

2 puntos para el contacto físico.

¡Bueno no! Sí que lo voy a desarrollar, poniendo una simple regla; cuanto más ganas tengas de ver a la otra persona, mejor te caiga y más temas positivos te aporte, más cercanía es demandada, aunque todo tiene un límite.

Si es al revés, un simple WhatsApp puede llegar ser más que suficiente e innecesario.

Por tanto 3 puntos para la comunicación a la distancia adecuada.

-En la ficción siempre hay un discurso antes de que el bueno -o el malo- vaya a liquidar a su adversario (aunque esto de quien es bueno y quien es malo es relativo, de hecho yo de pequeño iba con los indios, con los bandidos, con los atracadores,…). Error fatal, ese tiempo extra de la charla suele ser suficiente para que el ejecutor se convierta en ejecutado o con suerte, en fugitivo.

1 punto para la ficción por brindar segundas oportunidades.

Nota.- Esta regla no vale para Clint Eastwood, él siempre gana.


¿Quién gana Realidad o Ficción? Si has llegado hasta aquí he ganado yo y espero que tú también.