jueves, 22 de mayo de 2014

Ansia.


Solo ceniza, en eso se convirtió todo, incluso el tiempo desapareció.

Sin duda lo habían pospuesto demasiado tiempo y cinco segundos después del compartido clímax, todo se detuvo y la eternidad los alcanzó. El universo encerrado en ese cuarto se volatilizó.

A la mañana siguiente todos los empleados del hotel buscaron alguna excusa para pasar por delante de la habitación 221. Dentro únicamente dos colores. Gris de la total combustión de la estancia, blanco de los trajes de la Policía Científica.

En dos lugares distintos de la ciudad, un año después, se conmemoraba el aniversario de la desaparición de un ser querido.

martes, 20 de mayo de 2014

Recipientes llenos. 2ª Mitad.

La lluvia de fuego que lentamente devoraba la ciudad, la luz de este amanecer, hizo que una energía abrumadora la envolviese, hoy sería imparable, invencible.

Sabe que de un momento a otro la atrapará la certeza de que no siempre es así, no siempre será así. Quisiera enfrascar estos momentos y destaparlos a demanda, dosificarlos a su criterio.

No puede ser y eso la entristece. En tiempos de pleno goce había hablado esto con él y reían amargamente cuando descubrían que la vida los separaba y no había ningún recipiente ni universo paralelo que les permitiese disfrutarse.

 

jueves, 15 de mayo de 2014

Metempsicosis. Parte I.

La lluvia de fuego que lentamente devoraba la ciudad penetró en sus pupilas e hizo que su cuerpo se estremeciera, había llegado la hora de despertar.
Parecía que hubiese dormido durante días, semanas. Se sentía descansada, aunque algo inquieta…intentó moverse, pero no lo conseguía, quizás había olvidado cómo hacerlo.
Lentamente se desperezó, estiró sus alas y un impulso que no podía contener la guió a realizar movimientos armónicos. La luz cegadora del día se volvió intermitente. Notaba cómo ascendía y se alejaba cada vez más de su lecho, dejando atrás aquel que había sido su hogar durante tanto tiempo.

 
Atraída por un irresistible perfume buscó su destino, su deseo.