martes, 20 de mayo de 2014

Recipientes llenos. 2ª Mitad.

La lluvia de fuego que lentamente devoraba la ciudad, la luz de este amanecer, hizo que una energía abrumadora la envolviese, hoy sería imparable, invencible.

Sabe que de un momento a otro la atrapará la certeza de que no siempre es así, no siempre será así. Quisiera enfrascar estos momentos y destaparlos a demanda, dosificarlos a su criterio.

No puede ser y eso la entristece. En tiempos de pleno goce había hablado esto con él y reían amargamente cuando descubrían que la vida los separaba y no había ningún recipiente ni universo paralelo que les permitiese disfrutarse.

 

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